La estafa de Conexión Ganadera a alrededor de 4300 familias, no se sabe aún la cifra exacta, ha desnudado cosas muy graves a nivel del mercado y organismos del Estado, y me temo que no van a terminar acá.
En un momento las críticas a la
trazabilidad uruguaya se enmarcaban en que estas se basaban en declaraciones
juradas. Un productor que tenía cierta cantidad de vacas, por declaración
jurada declaraba la cantidad de animales paridos por estas, los ingresaba en su
DICOSE vía SNIG y pedía las caravanas y guías de los mismos. El productor
retiraba la cantidad de caravanas y luego las vacunas contra la aftosa por el
mismo medio.
El MGAP no tiene recursos para
hacer una inspección de campo, ir a ver si las declaraciones juradas son
verdaderas. Los funcionarios de Sanidad del Ministerio de Ganadería,
veterinarios, muchas veces entregaban caravanas y hacían las guías de estos
animales. Estos se encuentran en los centros poblados cercanos a los
establecimientos. Si vamos al caso puntual de Conexión Ganadera "había
establecimientos de 2000 hectáreas que tenían declaradas más de 100.000
animales" comenta Horacio Ingeniero agrónomo de Florida, eso no es posible. Llegó un momento en que el MGAP tenía tantas
caravanas en los establecimientos de CG que debió de haber intervenido. Esto no
ocurrió en 25 años.
Hay funcionarios del MGAP, que se involucraron, fueron a vacunar contra la aftosa y a caravanear. Hacían su trabajo de forma honesta y vocacional. Estos están al tanto de la diferencia entre lo declarado y lo real. Información que tarde o temprano saldrá a la luz.
En las oficinas de Conexión Ganadera los inversores que constataban no tenían todo el ganado que debían por contrato hacían un trámite y Diego Quiroga les asignaba en el momento en su DICOSE la cantidad de animales que faltaban. Asignaba ganado virtual.
Se habla que el rodeo vacuno
uruguayo es de once millones de animales. Ahora, lo cierto es que son once
millones de caravanas, ¿sabemos realmente cuál es el rodeo real? Al utilizar un
lector de barras en una caja de carne que se exporta al exterior puede pasar
que algunos de los animales no sean quienes debieran ser. Hay caravanas que en
Uruguay aparecieron en cajones, se prendieron fuego o se venden para productores que
hacen abigeato.
Se piden prestamos a bancos
contra animales virtuales, caravanas y guías falsas. Un sistema que permite que el Uruguay exporte U$S 2.680 millones en 2024 y U$S 2.600 en
2023 de forma aceitada, sin paros.
Otro negocio importante para el
país es el de exportación ganado en pie. El 21 de octubre de 2025 llegó a las
costas turcas el carguero “Spiridon II” de la empresa uruguaya Ganosan S.A.,
llevaba 2.901 vacunos. Este barco no pudo colocar los animales en ese país,
discrepancias entre caravanas, marcas y guías por un lado y la cantidad de
animales muertos en el trayecto habla de un estado sanitario que no era el
esperado. El engorde, las vacunas, las caravanas. Muchas cosas no cerraban.
Gladenur S.A. embarca entre 6.000
y 16.000 animales por mes llegando a exportar en un año de fuerte actividad,
según la empresa, entre 100.000 y 180.000 animales. La empresa paga a los 6
meses son un cheque a 180 días. Por lo cual los escritorios cobran un año
después de enviado el ganado. El Escritorio que tenía “espalda” para
esto es el Escritorio Gustavo Basso negocios rurales. Ya sea porque enviaba
ganado en pie de Conexión Ganadera (de inversores) o porque utilizaba dinero de
terceros y hacía un negocio financiero.
Mohamed Ben Daya Montasser es el
director y propietario de Gladenur S.A.
La Justicia detectó que entre
enero y febrero de 2025 ingresaron a las cuentas del grupo Basso cuatro cheques
por casi US$ 900.000 remitidos directamente por Ben Daya. Según los
implicados, este dinero correspondía al pago de una deuda personal que el
empresario mantenía con uno de los directivos de Conexión Ganadera. Aún quedan
por ser investigadas cuentas a nombre de Alfredo Rava y Agustina Basso que se
habrían abierto por un día y que habrían recibido fondos.
El empresario tunecino sostuvo
que su firma fue falsificada sin su consentimiento por parte de CG ya que
figuraba como tenedor de ganado en más de 30 contratos de esta empresa.
Esto lo dijo en su declaración en Fiscalía donde a pedido del Dr. Jorge
Barrera, él ofreció a pagar un saldo que tenía con el escritorio Basso en el
momento, cosa que no sucedió.
¿Qué sucedería si Mohamed
Montasser Ben Daya acorralado por Fiscalía decide irse del país? Tengamos en
cuenta que por año exporta a crédito alrededor de U$S 100 millones de ganado en
pie uruguayo. Hay proveedores que han informado retrasos, el tunecino pagar
caro el ganado por financiación.
Recientemente al frigorífico
San Jacinto le suspendieron por tiempo indeterminado la habilitación a vender
carne a China (nuestro principal comprador) tras detectar restos de un
medicamento veterinario (fluazurón) en un lote de carne bovina exportado a ese
país. La faena de ese ganado fue de setiembre de 2025.
En un país que se reconoce caro,
donde varias empresas multinacionales se están reestructurando para mudar sus
operaciones a países más baratos, donde el empleo cae (con una tasa actual del
7,5% de desempleo), recordemos que la cadena completa de valor de la carne paga
sueldos por casi US$ 1.935 millones al año sumando los puestos directos e
indirectos. La carne y el ganado en pie mueven el 23% de las exportaciones del
país.
¿Qué pasaría si los negocios de venta de ganado en pie se caen?, estamos frente a un monopolio prácticamente. Donde la trazabilidad ya está puesta en duda en nuestros principales mercados, ¿qué debemos de hacer como país?
Mientras tanto, lento pero llegan noticias de activos de Paraguay, esperamos por las cuentas de bancos en EEUU, apartamentos en Madrid. También hay treinta millones de dólares en ganado vendido que se estaría por repartir en caso de que se alcance el 85% de los acreedores del concurso en un acuerdo presentado por Lideco y el síndico de CG. Falta la sucesión de Basso, que se va a hacer con la empresa constructora y el barrio de Lavalleja, campo en Uruguay y cuentas en otros países.
Hay una deuda enorme con los inversores de CG y quizás con los compradores de nuestra carne y ganado en pie. Sincerarnos y reconocerlo, o ¿esperar a que explote?, la coyuntura internacional no es buena, cualquiera de nuestris vecinos podrían colocar la carne que hoy exporta nuestro país.

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