Stubb afirma que Europa puede defenderse sin el apoyo directo de Estados Unidos


El presidente de Finlandia, Alexander Stubb, aseguró en el Foro Económico Mundial de Davos que Europa dispone de capacidades suficientes para garantizar su propia defensa incluso sin la ayuda militar de Estados Unidos. Sus declaraciones reabren el debate sobre la autonomía estratégica europea en plena incertidumbre sobre el futuro compromiso de Washington con la seguridad del continente.

Un mensaje claro desde Davos

En un contexto marcado por las dudas sobre el compromiso estadounidense con la defensa europea, el presidente de Finlandia, Alexander Stubb, lanzó un mensaje contundente desde Davos: Europa puede defenderse por sí misma, incluso en el escenario extremo de una retirada total del apoyo de Estados Unidos. Sus palabras se producen en medio de un intenso debate sobre el futuro de la OTAN y la necesidad de reforzar las capacidades militares propias del continente.

Stubb planteó un escenario hipotético en el que Washington “cortara completamente cualquier tipo de ayuda” y defendió que, aun así, la arquitectura defensiva europea cuenta con recursos suficientes para responder a amenazas externas.

Finlandia como ejemplo de capacidad defensiva

Para ilustrar su argumento, el presidente finlandés puso como ejemplo a su propio país. Finlandia mantiene un sistema de conscripción obligatoria que le permite movilizar rápidamente hasta 280.000 soldados en cuestión de semanas, una cifra muy superior a la de muchos ejércitos europeos en proporción a su población.

Además, Stubb destacó que Finlandia dispone de 62 cazas F-18 actualmente operativos y que recientemente ha adquirido 64 nuevos F-35, reforzando de forma sustancial su capacidad aérea. Aunque reconoció que estos aviones dependen en parte del soporte tecnológico estadounidense, se mostró convencido de que seguirán operativos porque “también está en el interés de Estados Unidos”.

Superioridad en artillería y misiles

Más allá de la aviación, Stubb subrayó que Finlandia cuenta con la mayor capacidad de artillería de Europa, así como con misiles de largo alcance capaces de cubrir operaciones en tierra, mar y aire. Estos elementos, afirmó, sitúan al país en una posición sólida para repeler una eventual agresión rusa, un escenario que Helsinki considera plausible dada su frontera directa con Rusia.

Este énfasis en la defensa territorial refleja la doctrina histórica finlandesa, basada en la disuasión y en la capacidad de resistencia prolongada frente a un adversario superior.

Autonomía europea frente a dependencia transatlántica

Las declaraciones de Stubb conectan con un debate más amplio en la Unión Europea sobre la autonomía estratégica. La posibilidad de que Estados Unidos reduzca su presencia militar en Europa, especialmente bajo un liderazgo político más reacio a compromisos exteriores, ha llevado a varios países a replantearse su dependencia de Washington.

En este sentido, el presidente finlandés sostuvo que, en términos agregados, Europa dispone de recursos humanos, industriales y tecnológicos suficientes para garantizar su seguridad, siempre que exista coordinación política y voluntad de inversión.

La OTAN sigue siendo clave

Pese a su defensa de una mayor autosuficiencia europea, Stubb fue cuidadoso al subrayar que la cooperación entre aliados sigue siendo imprescindible. “Todos los aliados necesitan trabajar juntos”, insistió, en una referencia directa a la OTAN como pilar central de la seguridad euroatlántica.

Sus palabras llegan en paralelo a declaraciones de otros líderes, como el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, que ha advertido de que no habrá un aumento del gasto en defensa sin la presión de Estados Unidos, lo que pone de manifiesto las tensiones internas dentro de la Alianza.

El factor ruso en el cálculo estratégico

La amenaza rusa sigue siendo el principal catalizador de este debate. Desde la invasión de Ucrania, los países del flanco oriental de la OTAN, incluida Finlandia —que se unió formalmente a la Alianza en 2023—, han reforzado sus capacidades militares y su cooperación regional. Pasfer

Para Stubb, la clave está en demostrar que Europa no es un actor pasivo y que puede disuadir eficazmente a Moscú, incluso en escenarios de menor implicación estadounidense.

Un mensaje político con doble destinatario

Las palabras del presidente finlandés tienen un doble destinatario. Por un lado, buscan tranquilizar a la opinión pública europea ante la incertidumbre geopolítica. Por otro, envían un mensaje a Washington: Europa está dispuesta a asumir más responsabilidad, pero espera que la relación transatlántica siga siendo mutuamente beneficiosa.

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Fuente: Negocios.com

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